El Cabello en la Tercera Edad

Conoce cómo es el cabello en la vejez, qué características tiene y cómo debes cuidarlo. Tips de salud. Consejos médicos.

El cabello no es más que un escaparate de nuestro estado de salud, y aunque el paso de los años puede hacer mella en nuestra salud capilar, lucir un pelo fuerte es cuestión de algunos cuidados sencillos.

Muchas personas consiguen tener un cabello en la tercera edad envidiable. La disposición genética es uno de esos factores clave para lograrlo, además de la realización de unos cuidados sencillos pero efectivos. Algunas personas descuidan su cabello por no darle importancia y como resultado consiguen tener un cabello quebradizo y sin fortaleza.

Causas de la caída del cabello en la tercera edad

Con el paso del tiempo, el folículo piloso tiende a perder poderío, por lo que la caída del cabello se acentúa. Es cuando se dan las primeras señales de alarma, y normalmente suele ser demasiado tarde. En las mujeres suele coincidir con la menopausia, ya que es un periodo que coincide con una alteración del nivel de las hormonas.

La reducción del nivel de estrógenos y progesterona tiene mucho que ver con la caída del cabello.

Dar al cabello los cuidados necesarios es ni solo cuestión de estética, sino de salud. Los cambios del cabello en la vejez son siempre un síntoma natural, pero no por ello hemos de resignarnos.

Los cambios en el cabello en la vejez son una muestra de lo que es esta etapa. El pelo pierde su color natural para volverse canoso y blanquecino, la raíz se vuelve más débil y el cabello cae. Es el momento en el cual muchas personas, por evitar este desarreglo, se lanzan a unos tintes de colores nada acordes con su edad, dotándoles de un aspecto poco natural.

Sin embargo, para muchos adultos mayores, tener un buen pelo y que este se mantenga cuidado no es solo una cuestión de imagen, sino de buena salud. Cuidar del cabello es una inversión de tiempo muy agradecida y que proporciona muchas satisfacciones.

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Cuidados del cabello en la tercera edad

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En primer lugar, hemos de tener presente que, ante casos de alopecia o calvicie, lo mejor es ponerse en manos de un especialista. Las últimas técnicas de implantologia dan buenos resultados y son muchas las personas que han recuperado frondosidad y volumen capilar. Pero es evidentes que los cuidados han de empezar mucho antes, solo así conseguiremos fortalecer las raíces, tener un cabello vistoso y de aspecto saneado.

  • Mantener una dieta equilibrada. No se trata de una medida que es solo efectiva con el cabello, sino con la salud en general. Una dieta rica en vitaminas y minerales ayuda a nutrir en profundidad y dotar de fortaleza a los folículos pilosos. Una adecuada alimentación es siempre una garantía de un cabello sano.
  • Utilizar productos adecuados. No vale cualquier cosa para nuestro pelo, se corre el riesgo de no elegir el producto correcto y provocar sequedad en el cuero cabelludo, picores, eccemas o enrojecimientos. Dejarse aconsejar por nuestro farmacéutico es lo más adecuado. Existe una gama muy variada de productos de lavado y acondicionamiento a precio asequible y que permite disfrutar de un pelo bonito.
  • Sanearlo y cortarlo.  El pelo necesita sus cortes de manera periódica, no solamente por lucir un aspecto correcto, sino por dotarle de uniformidad, se puede disfrutar de un cabello bonito, pero si el corte no es el correcto o está descuidado nos estaremos echando más años de los que nos corresponden. Un estilo de cabello corto es quizás el más adecuado en hombre y mujeres adultos mayores, cosa que además permite cuidarlo con mucha más facilidad.
  • No abusar de tratamientos. En las peluquerías pueden realizarse multitud de técnicas para nutrir el cabello. Sin embargo, no todas son amigables con el pelo. Tintes agresivos o permanentes muy continuadas no hacen más que debilitar la raíz, llegando a provocar caídas. Elegir técnicas menos agresivas y peinados más naturales.
  • Consumir vitaminas. En las farmacias podemos encontrar muchos tratamientos en forma de ampollas en y que no son más que complejos vitamínicos que ayudan a mantener fuerte el cabello. La vitamina E, el aceite de pescado o la biotina son solo algunos de ellos. Se trata de productos que se aplican sobre la base del cabello y se masajean, dejándolos actuar durante un tiempo para que hagan efecto. El uso de productos humectantes ayuda además a nutrir el cuero cabelludo, evitando la caída de pelo y dando fuerza a los folículos.
  • Limitar el uso del secador. El calor excesivo daña la raíz, volviendo al cabello más quebradizo y con tendencia a romperse. Para ello, mejor utilizarlo en corriente natural, a temperatura ambiente o secarlo bien con una toalla y continuar el proceso al aire.
  • Fijadores y lacas, mejor cuanto menos. De igual manera, cuantos menos químicos apliquemos sobre el cabello, este se comportará mejor. Los fijadores no son demasiado recomendables, o al menos hay que usarlos con cautela. Retirarlos bien al final del día con un lavado o cepillado. Valorar aquellos que son respetuosos con el cabello.
  • Tomar estos cambios como algo natural. No tratar de rebelarse contra lo inevitable, la pérdida de las propiedades del pelo son el producto de unos cambios naturales en los que el cabello se vuelve más débil, cambia de color y ya no es como antes. Si un adulto mayor consigue mentalizarse sobre ello y tomarlo con naturalidad, los efectos negativos que, a efecto social, pueden tener estos cambios, serán menores.

Si ha llegado el momento de actuar, mejor hacerlo con calma, con naturalidad y usando buenos productos. Recuerda, la dieta es muy importante para la buena salud del cabello, lo mantiene fuerte, no es cuestión de tratar de ocultar canas con un tinte agresivo.

Conservar el pelo en buen estado es un proceso largo y que comienza mucho antes de que aparezcan los primeros signos de envejecimiento, se trata pues de una inversión a largo plazo y para toda la vida. Así, una vez que lleguen estos cambios a nuestra vida, estaremos preparados.

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