Cómo Prevenir la Incontinencia Urinaria

Aprende a prevenir la incontinencia urinaria durante la vejez y descubre los mejores consejos para superar este padecimiento. Cuidados de salud.

La prevención de la incontinencia urinaria, mal que afecta a gran cantidad de personas mayores, es posible gracias a la realización de algunos ejercicios y tomar unos buenos hábitos de salud.

Las personas mayores suelen padecer de este problema una vez que se llega a la tercera edad. La incontinencia urinaria, sin ser un problema demasiado grave, sí causa muchas molestias a quienes la padecen, ya que les impide realizar algunas actividades. Es en casos extremos cuando la incontinencia urinaria precisa de corrección quirúrgica.

A pesar de que este padecimiento es algo que no se puede prever, son recomendables una serie de hábitos y ejercicios para poder evitar o retrasar la aparición de la incontinencia urinaria. Puedes seguir una buena dieta, así como realizar algunos ejercicios.

Ejercicios para prevenir la incontinencia urinaria

Estos son ejercicios para reforzar el suelo pélvico, y tienen como misión poder dotar a esa zona de un grado de fortaleza mucho mayor. Seguir una respiración adecuada es fundamental para poder hacerlos adecuadamente. El método Kegel está destinado a dar refuerzo y apoyo a esta zona del cuerpo.

En cada inspiración, el perineo ha de estar relajado, este es el grupo muscular que rodea al ano. Sin embargo, en cada expiración los músculos del perineo estarán contraídos hasta finalizar la expiración o expulsión de aire. Realiza las siguientes indicaciones:

  • Adoptar una posición a horcajadas contra una resistencia fija que ejerza una contrapresión ayuda a contraer el perineo. Sentarse sobre una toalla gruesa enrollada y contraer al expirar la musculatura perineal.
  • Sentarse o tumbarse, con el torso recto, y cruzar las piernas. Al expirar, apretar el borde externo de un pie contra el del otro.
  • Adoptar una posición con la espalda ahuecada permite, asimismo, contraer con mayor facilidad los músculos que rodean la uretra y la vagina. Concentrarse en el perineo y contraer la musculatura al expirar.
  • Sentarse con las piernas dobladas y separadas: apretar las manos contra las rodillas para mantenerlas juntas. Intentar, al expirar, abrir los muslos oponiendo resistencia con las manos.

Estos ejercicios se realizarán durante 5 minutos, 3 veces por semana, por lo que su práctica continuada permitirá que las posibilidades de sufrir pérdidas de orina se reduzcan.

Una buena manera de prevenir la incontinencia urinaria es con otra serie de ejercicios muy recomendables en la tercera edad, como la práctica del yoga o de Pilates. Ayudan a tonificar la musculatura, además de proporcionar un cierto grado de control mental sobre algunos grupos musculares. Recordemos que la mente es muy capaz de proporcionar una ayuda, incluyendo en casos de incontinencia urinaria.

Prevenir la incontinencia urinaria con una dieta adecuada

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Siempre resaltamos la importancia de una dieta adecuada durante cualquier etapa de la vida, y más durante la tercera edad. En el caso de la incontinencia urinaria, la dieta toma una relevancia enorme, ya que, si somos propensos al estreñimiento, los bolos fecales producirán una presión mayor que aumentarán las ganas de miccionar.

Una dieta con abundancia de fibra nos ayudará a controlar las ganas incontroladas de ir al baño con frecuencia.

Se recomienda de igual manera evitar el consumo de alimentos demasiado picantes, o bebidas con gas carbónico.

Otras de las ventajas de tener una buena alimentación es la de poder controlar el exceso de peso. Este es perjudicial siempre, por lo que si evitamos el sobrepeso estaremos ayudando al suelo pélvico, a que se mantenga más fuerte y no soporte un exceso de presión. Estadísticamente, las personas mayores que padecen sobrepeso suelen tener asociada la incontinencia urinaria.

Aunque pudiera padecer contraproducente, beber abundante agua es una buena medida para prevenir la incontinencia urinaria. Con ello, garantizamos que hay líquido continuo en la vejiga, lo que facilita su lavado y drenaje y que las posibles bacterias se eliminen con facilidad. Es un beneficio por partida doble, ya que, de esta manera se pueden evitar las infecciones de orina.

Sin embargo, la ingesta de líquido ha de reducirse por la tarde y evitar tomarlos en abundancia unas 2 o 3 horas antes de ir a la cama. Los periodos de retención de la vejiga se acortan con el paso de los años, y si se toma mucho líquido antes de ir a la cama, habremos de levantarnos por la noche para ir al baño. Es un problema añadido, ya que repercute en la calidad del sueño.

Remedios para controlar la incontinencia urinaria

Los remedios que hemos aportado para evitar la incontinencia urinaria son tremendamente efectivos, aunque, de igual manera podemos proporcionar una serie de trucos y consejos que nos ayudarán a evitar las tan temidas pérdidas de orina, tan frecuentes en la tercera edad.

  • Usar prendas fáciles de desabrochar. De esta manera reducimos el tiempo a la hora de que nos ataquen las incontrolables ganas de ir al baño. Por tanto, evitar aquellas que cuestan mucho trabajo de quitar y las que sean demasiado ajustadas.
  • Controlar los aseos. Las personas mayores deben saber dónde se encuentran los sanitarios públicos, ya sea en una excursión, viaje organizado o rutinas diarias de salidas. Evitar el peligro, anticipándose a él, es siempre una buena medida para evitar mancharse.
  • Tener compresas disponibles. Muchas personas rechazan su uso porque puede parecer que se trata de artículos “para viejos”. Nada más alejado de la realidad, las compresas evitan manchar la ropa interior y dotan a quienes las usan de mayor autonomía. Nunca está de más proveerse de ellas para poder ganar en autoestima y capacidad de movimientos. Pregunta en nuestra farmacia sobre los diferentes modelos y capacidad de absorción.

La incontinencia urinaria puede resultar molesta y engorrosa, pero tal y como hemos visto, podemos evitar sus inconvenientes con el cambio de algunos hábitos y así poder disfrutar de una tercera edad en plenitud. Solo es cuestión de planteárselo y afrontarlo con mucha naturalidad.

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