Incontinencia en la Tercera Edad

Conoce cuáles son las causas de la incontinencia urinaria en la tercera edad, qué remedios existen y cómo son los tratamientos contra este padecimiento.

Las pérdidas de orina no son algo exclusivo de la tercera edad, aunque pueden acentuarse en ella. La incontinencia produce una pérdida de autoestima importante en quien la padece.

Qué es la incontinencia en la tercera edad

La incontinencia urinaria es la pérdida de orina de manera involuntaria, de tal manera que esta se escapa sin que medie posibilidad de control. El grado de afectación es variable, entre un 10 y un 30 por ciento de personas mayores de 65 años la padecen, siendo bastante más habitual en mujeres que en hombres, sobre todo si han sido madres en el pasado.

La incontinencia urinaria puede ser una enfermedad en sí misma o aparecer como síntoma de otras enfermedades. La persona que la padece se enfrenta a una doble vertiente, por un lado, las molestias ocasionadas por estas pérdidas involuntarias de orina, y por otra, la posible pérdida de la propia confianza o autoestima al no poder controlar su esfínter.

Cuáles son las causas de la incontinencia en la vejez

Las causas de la incontinencia urinaria en la vez son variadas, encontrándose como elementos principales los siguientes:

  • Cáncer de vejiga.
  • Debilidad de los músculos del esfínter de la vejiga.
  • Demencia y deterioro.
  • Enfermedades neurodegenerativas.
  • Espasmos vesicales.
  • Estreñimiento severo. Lesiones de la columna vertebral.
  • Problemas neurológicos o cerebrales.
  • Prolapso pélvico.
  • Trastornos prostáticos.
  • Trastornos neuromusculares.
  • Trastornos u obstrucción del sistema urinario.
  • Tratamiento con diuréticos o antidepresivos.

La incontinencia urinaria puede clasificarse de varias maneras:

  • Incontinencia de esfuerzo: la pérdida de orina es la que se produce como consecuencia de un esfuerzo abdominal, ya sea al reírse, estornudar o toser.
  • Incontinencia de urgencia: la pérdida involuntaria de orina se produce inmediatamente después de haber tenido muchas ganas de orinar.
  • Incontinencia por rebosamiento: es la producida por no haber vaciado por completo la vegija.
  • Incontinencia funcional: cuando hay algún impedimento que impide llegar al baño a su momento. Es el caso de personas con limitaciones físicas o enfermedades o deterioro a las cuales no les da tiempo a orinar en su lugar.
  • Incontinencia mixta: se produce cuando se dan simultáneamente algunas de las situaciones anteriores.
  • Incontinencia sin percepción de ganas de orinar: es frecuente en personas enfermas y muy mayores. No pueden controlar el esfínter al no saber discernir cuándo tienen ganas de orinar.

Cómo prevenir la incontinencia urinaria

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Hay algunas maneras de prevenir la incontinencia urinaria, sobre todo en momentos de la vida en los que nos vamos acercando a la tercera edad. Tener preparado el organismo es siempre una buena medida para tratar de evitar las pérdidas involuntarias de orina. Para ello, lo más recomendable es seguir los siguientes pasos:

  • Aumentar el consumo de fibra: Tiene como objetivo reducir el estreñimiento, que es causa de una presión abdominal que no es beneficiosa para el cuerpo. Si la presión aumenta, las ganas de orinar son más frecuentes.
  • Seguir una dieta adecuada: La dieta mediterránea, rica e productos de temporada, frescos, con gran presencia de aceite de oliva virgen y eliminar los productos precocinados es una buena manera de poner coto a la incontinencia. De igual forma, es una alimentación que posee múltiples beneficios para la salud y evitar las enfermedades.
  • Evitar algunas bebidas: Como las carbonatadas, refrescos, algunos zumos de frutas y obviamente el alcohol. Este último no posee ningún tipo de beneficio sobre la salud. También aquellas que sean diuréticas, como la cerveza o el té y café.
  • Picantes, mejor fuera: Aquellos alimentos picantes deben ser restringidos al máximo de la dieta de aquellas personas que estén en riesgo de padecer incontinencia urinaria.
  • Antes de dormir: Restringir la ingesta de líquidos al menos 2 horas antes de ir a la cama. Con ello evitaremos los deseos de orinar durante la noche, o que se nos escapen algunas gotas durante el sueño.
  • Vigilar el suelo pélvico: A la hora de miccionar, evitar empujar, ya que este ejercicio está contraindicado para personas que sufran incontinencia urinaria.

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Tratar la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria puede tratarse de diversas maneras, de tal forma que se puede conseguir que su incidencia sea menor o que incluso desaparezca. Para ellos existen diversas técnicas que detallamos a continuación:

  • Técnicas de Kegel. Se trata de una serie de ejercicio de contracción y relajación que se realizan a lo largo del día y que tienen como objetivo fortalecer el suelo pélvico y los músculos de la uretra.
  • Regular el consumo de líquidos. Combatir la incontinencia urinaria no consiste en beber menos, sino es saber controlar cómo lo hacemos. Para ello, la mayor ingesta de líquidos debe hacerse por la mañana, para ir reduciendo paulatinamente su consumo a medida que pasan las horas, de tal forma que a la hora de ir a la cama la vejiga se encuentre vacía.
  • Fármacos. la misión de un tratamiento farmacológico es la de poder distender la vejiga y que esta no se contraiga, así como que la uretra se mantenga cerrada durante el proceso de llenado. Los medicamentos de este tipo son los denominados anticolinérgicos, y entre los más comunes se encuentran la oxibutinina, el flavoxato, la propantelina, la metantelina y el cloruro de trospio. El tratamiento farmacológico tiene efectos secundarios que pueden afectar a la tercera edad, como la sequedad de boca y taquicardia.
  • Cirugía. Las diferentes técnicas quirúrgicas tienen como objetivo poner remedio a casos de incontinencia grave. Entre los métodos más comunes se encuentran el autosondaje intermitente o la electroestimulación intravaginal.

Para personas de la tercera edad en todo caso es siempre recomendable llevar siempre encima apósitos contra las pérdidas de orina, fáciles de encontrar en cualquier farmacia y supermercado.

Prevenir la incontinencia urinaria es posible siguiendo los pasos recomendados. Con unos sencillos cambios en los hábitos de consumo de líquidos, es posible conseguir algunas mejoras y evitar las molestas consecuencias de la incontinencia urinaria.

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